Tal día como hoy en 1986, el israelí Mordechai Vanunu es raptado en Roma por el Mossad, el servicio secreto israelita. Vanunu nació en Marruecos en 1954, era judío y emigró a Israel con toda su familia en 1963. Allí hizo el servicio militar en los Cuerpos de Combate de Ingeniería y estudio Física en la Universidad de Ben Gurion del Neguev. Entre 1976 y 1985 fue técnico nuclear en el Centro de Investigación Nuclear del desierto de Neguev, y aquella experiencia comenzó a cambiar su vida, puesto que se dio cuenta que en realidad trabajaba para crear armas nucleares de destrucción masiva. En 1985 fue despedido y abandonó Israel.

Posteriormente, tuvo una época de su vida de grandes transformaciones, viajó a Nepal y se convirtió al Cristianismo, pasándose a llamar John Crossman. En 1986, confesó a Peter Hounam, periodista de ‘The Sunday Times’, que Israel tenía un programa militar nuclear y además le proporcionó fotografías. Así, el rotativo ingles no lo pensó, y el 5 de Octubre de 1986, publicó la historia de Vanunu en primera plana con el titular “Revelado: Los secretos del arsenal nuclear de Israel.”
La reacción de Israel no se hizo esperar. Enviaron a una espía del Mossad, Cheryl Bentov alias ‘Cindy’ quien lo convenció para volar a Roma donde lo metieron en un taxi falso y fue sedado, secuestrado por el Mossad y llevado a Israel. Allí fue juzgado en secreto con cargos de traición y espionaje. Vanunu pasó 18 años en la cárcel, 11 de ellos en aislamiento total. Finalmente fue liberado en 2004, pero bajo condiciones de libertad restringida, no puede hablar con extranjeros ni abandonar Israel. Desde 2004 al menos lo han detenido 2 veces más por infringir estas normas.
Evidentemente, Vanunu ya no supone un problema para Israel, así pues en 2004, el ex director del Mossad en 1986, Shabtai Shavid, declaró a Reuters que consideró la opción de matar a Vanunu, pero no lo hizo porque ‘los judíos no se portan así con otros judíos’.