Tal día como hoy en 1971, la revista ‘Times’ publica 9 extractos de los llamados “Los papeles del Pentágono” filtrados por el whistleblower Daniel Ellsberg. Aquellos papeles mostraban que la administración Johnson había mentido sistemáticamente al congreso y a la opinión pública sobre la guerra vietnam, ocultando que era una guerra que, sabían, no iban a ganar.

Daniel Ellsberg

Entre los hechos revelados se encontraba que Estados Unidos había deliberadamente extendido las acciones de guerra con ataques aéreos contra Laos, ataques costeros contra Vietnam del Norte y acciones terrestres de los marines, antes incluso de que el presidente Johnson informara al país en 1964, después de prometer que la guerra de Vietnam no sería extendida. Las revelaciones provocaron gran escándalo y aumentaron la distancia entre el gobierno y el pueblo estadounidense, dañando a la administración Nixon en su esfuerzo por llevar adelante la guerra, ya afectada en la época por las protestas en todo el país contra la Guerra de Vietnam.

Ellsberg, funcionario del Pentágono que tuvo acceso a los documentos, por haber trabajado en el grupo de estudios que los confeccionara, declaró como justificación de su acto que: «los documentos demostraban un comportamiento inconstitucional por una sucesión de presidentes, la violación de sus juramentos y la violación del juramento de sus subordinados» y que había copiado y filtrado los documentos con la esperanza de que su acto contribuyera a que su país «saliera de una guerra errada.»

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Los artículos de The New York Times empezaron a publicarse el 13 de junio de 1971 provocando inmediatamente una gran controversia política y acciones judiciales contra el periódico. A través del Fiscal general, John Mitchell, el gobierno intentó bloquear la publicación a través de tribunales federales que dictaron una orden que obligaba al periódico a cesar la publicación. El Times consiguió una orden en otra corte anulando la primera, y el caso fue llevado al Tribunal Supremo. Algunos días después The Washington  Post comenzó, por su parte, a publicar partes del documento, por lo que ambas publicaciones se vieron denunciadas ante el Supremo.

El 30 de junio de 1972, el Tribunal Supremo decidió, por seis votos contra tres, que los mandatos concedidos para impedir las publicaciones eran inconstitucionales, garantizando a los dos periódicos el derechos a continuar publicando. Mientras algunos saludaron la decisión como una victoria de la Primera Emnienda de la Constitución -que garantiza la libertad de expresión- otros, por que la decisión no había sido unánime, la recibieron como una mera victoria legal, que daba una pequeña protección a los órganos de prensa, contra argumentos que apelaban la defensa de la seguridad nacional para impedir publicaciones de este género.